Desarrollo Sostenible

El Gobierno Regional de Cusco y el Consorcio Camisea suscribieron hoy un convenio de cooperación para “impulsar la masificación e incrementar la demanda de gas natural comprimido y/o licuefactado en vehículos de transporte urbano masivo de pasajeros, transporte pesado y camiones de recojo de residuos sólidos de la Región Cusco”

Mediante el acuerdo el GORE se compromete a implementar un plan de promoción y masificación del gas natural de Camisea y dar facilidades para viabilizar los compromisos que demanda la ejecución del proyecto. Por su parte, el Consorcio Camisea financiará los estudios de viabilidad y sostenibilidad correspondientes.   

A la firma del documento asistieron el gobernador regional del Cusco, Jean Paul Benavente García y representantes del Consorcio Camisea, quienes destacaron las bondades de este proyecto, manifestando que este sector de transportistas de la región tendrá acceso a un combustible limpio, económico, con precios estables, de amplia disponibilidad y producido en el Perú, todo esto alineado a los intereses del Estado que busca masificar el gas natural a nivel nacional.

“El Consorcio Camisea reafirma su compromiso de apoyar la masificación del uso del gas natural en la región Cusco. Como ejemplo no sólo está la firma de este convenio, sino la puesta en uso de dos estaciones de servicio de gas natural en el Cusco y una tercera que, próximamente, será inaugurada en Quillabamba; así como los casi 1400 vehículos de taxis convertidos a GNV”, señaló la representante de Pluspetrol, operador del Consorcio Camisea.

Como se sabe, en Cusco operan dos estaciones de servicio a gas natural, una en el distrito de San Jerónimo y la segunda en San Sebastián. Una tercera espera inaugurarse antes que termine el año en la ciudad de Quillabamba. A la fecha son más de 1300 vehículos 

Según un estudio de la Universidad Andina del Cusco (2019), en esta ciudad las unidades de transporte recorren como mínimo 8 km y como ruta larga hasta 32 km concesionadas por la municipalidad provincial del Cusco. La población que demanda los servicios de transporte asciende a un total de 448,121 habitantes, que se movilizan diariamente a sus centros de trabajo y estudio. 

La implementación del gas natural como combustible principal, no sólo generaría un ahorro del 50% respecto al precio del galón de gasolina, sino disminuiría la emisión de dióxido de carbono (CO2) en beneficio directo del medio ambiente.

Entre cinco y seis mil personas de la zona rural del distrito de San Andrés (Pisco), contarán con agua potable gracias a la entrega de un camión cisterna con capacidad de mil litros que comenzará a operar de forma inmediata gracias al convenio socioambiental entre el Consorcio Camisea y esa comuna pisqueña. El camión está valorizado en más de 50 mil dólares.

“Quiero saludar al Consorcio Camisea por su compromiso con San Andrés y por respetar el Convenio Socioambiental que hoy posibilita que este camión cisterna lleve agua a las zonas rurales del distrito, donde más del 90% de nuestros hermanos no tiene agua en sus domicilios”, señaló la alcaldesa de San Andrés, Julia Maribel de la Cruz Barrientos, durante la ceremonia de entrega del vehículo.

Indicó que éste y otros programas llevados a cabo conjuntamente con el Consorcio Camisea, son fruto del diálogo constante entre su administración y la empresa. “Durante estos cuatro años de mi gestión – sacudida por la pandemia del Covid 19- hemos podido concretar diversos proyectos. Al término de mi gestión dejamos este camión cisterna que no sólo dotará de agua potable a nuestras zonas rurales sino servirá, incluso, para apagar incendios si se presentara uno en nuestra jurisdicción”, acotó.

Por su parte, voceros del Consorcio Camisea expresaron su satisfacción al concretar este proyecto largamente anhelado por los sectores más pobres del distrito de San Andrés. “La entrega de este camión es la suma de esfuerzos, del diálogo, del trabajo en equipo. Todos los días esta cisterna se encargará de llevar agua a los más necesitados”, expresaron.

El camión cisterna forma parte del Convenio Socioambiental del Consorcio Camisea y la Municipalidad de San Andrés, habiendo financiado la empresa un total de 43, 793.20 dólares (87% del monto total), mientras la comuna destinó 6, 296.80 dólares (13% restante) gracias al Fondo de Inversión Social del proyecto.

“Nosotros vamos a seguir trabajando de la mano con las nuevas autoridades que asumirán el 2023, siempre apelando al trabajo en conjunto, al diálogo y los diversos programas que mantenemos en este distrito, como el monitoreo socioambiental que realizamos en la bahía y que tan buenos resultados nos ha venido dando”, concluyeron las fuentes.

Un total de 300 pescadores artesanales y buzos, iniciaron una capacitación financiada por el Consorcio Camiseapara lograr la formalización de sus actividades marítimas frente a las diversas autoridades portuarias de Pisco, lo que permitirá el desarrollo de sus actividades económicas sin restricciones.

El programa “Capacitación y gestión para la carnetización de pescadores y buzos artesanales de la provincia de Pisco”, contó con la asistencia masiva de los beneficiarios, autoridades gremiales y representantes del Consorcio Camisea.

Tras la inauguración del curso en el Auditorio de la Asociación Sindicato del Pescador Artesanal del distrito de San Andrés, representantes de Camisea indicaron que éste fue posible gracias a la sinergia con las autoridades locales y el apoyo de los pescadores. 

La iniciativa busca mejorar la calidad de vida de los hombres de mar, facilitándoles acceso al crédito, seguros y otros mecanismos reservados a las personas que trabajan en la formalidad. Este programa – cuya inversión asciende a 252,434 soles – propone la carnetización de centenares de pescadores artesanales y buzos que trabajan en Pisco de manera informal. La formalización de sus actividades permitirá que no sean multados por no contar con las autorizaciones correspondientes.

Durante dos meses, los pescadores artesanales continuarán su capacitación en temas como maniobras en embarcaciones, seguridad a bordo, principios de navegación, artes de pesca, entre otros temas. En tanto para los buzos, los cursos abordarán temas como control de la presión al momento de la inmersión en el mar, efectos de la presión durante el descenso, fondo y ascenso, tablas con límites para buceo, descompresión y otros principios básicos de esta actividad.

APOYO DECIDIDO

En el marco del inicio del cursoestuvieron presente Luis Díaz García, presidente de la Asociación Gremio del Pescador Artesanal y extractores de Mariscos del distrito de San Andrés; Oscar Armejo Pacheco, presidente de la Asociación Sindicato del Pescador Artesanal; Santos López, presidente de la Asociación Sindicato Único de Extractores de Mariscos de la Bahía Independencia; Ramón Trujillo, asociado de la Asociación de Pescadores a cordel dentro de la Reserva Nacional de Paracas y Reiner Camasca, del CETPRO Perú Mar.

“Agradecemos al Consorcio Camisea por concretar este programa, sobre todo en un contexto tan difícil y donde es costoso obtener patente de uso y carné de tripulante. En el distrito de San Andrés hay alrededor de 500 embarcaciones, de las cuales solo 50 cuenta con la patente y, gracias al programa, se podrá llegar a un número mayor”, refirió Luis Díaz García, presidente de la Asociación Gremio del Pescador Artesanal y extractores de Mariscos.

Por su parte, Santos López, presidente de la Asociación Sindicato Único de Extractores de Mariscos de la Bahía Independencia, recordó que es la primera vez que una empresa ejecuta un programa de tal magnitud. “Antes se han brindado capacitaciones, pero sin el acompañamiento completo. Esto es diferente”, señaló.

En nuestro país las cifras referidas a la salud mental son preocupantes. Según el Ministerio de Salud, el 20% de los peruanos padece de algún tipo de trastorno mental, es decir, dos de cada 10 compatriotas (estudio reportado al 2021). De ese total – unos 6,5 millones – no recibe ningún tipo de atención 5,2 millones, pese al aumento del presupuesto para este sector que pasó de 211 millones de soles en el 2015 a 573 millones en el 2021. 

Actualmente, el Perú cuenta con 1,043 centros de primer nivel de atención con más de dos mil sicólogos y siquiatras, siendo el Centro de Salud Mental Comunitario del distrito de Túpac Amaru Inca (Pisco) uno de los más importantes de la Región Ica. Este Centro, financiado por el Consorcio Camisea, ya registra más de dos mil historias clínicas en dos años de inaugurado. Pisco en particular ha sufrido no sólo los rigores de la pandemia del Covid 19, sino del terremoto del 2007, dejando importantes necesidades de atención mental entre los pobladores.

Diego Campos, sicólogo clínico y director de este centro de salud mental, precisó que a diario se atienden entre nueve y 12 pacientes, brindando consulta médica a niños jóvenes y adultos en ambientes modernos y bien equipados. “Brindamos atención en sicología, siquiatría y terapia del lenguaje”, señaló el profesional.

Campos precisó que los casos de depresión, ansiedad y de pacientes psicóticos presentan alta incidencia en Pisco. Se atienden pacientes no solo de Túpac Amaru Inca, sino de distritos de toda la provincia, como Huancano, San Clemente, Independencia o San Andrés. 

Este centro de salud mental, que entre 2018 y 2020 operaba en otra zona, fue construido y equipado por el Consorcio Camisea, gracias a un financiamiento de más de 2.3 millones de soles para edificar el local en un área de 507.30 metros cuadrados. 

La construcción del centro fue posible gracias a los recursos del Compromiso Marco, un fondo de 100 millones de soles dispuesto voluntariamente por el Consorcio Camisea para desarrollar proyectos en beneficio de la provincia de Pisco.

El local cuenta con dos pisos adecuados para cuatro consultorios, una sala de rehabilitación psicosocial, baños, sala de triaje, un laboratorio de hematología y bioquímica, una farmacia, un área de estadística y un almacén. 

De esta manera, el Consorcio Camisea reafirma su compromiso con el bienestar y la salud de la provincia de Pisco, mediante distintos proyectos que han permitido, por ejemplo, la implementación de la UCI del Hospital San Juan de Dios, además de la donación de una cámara hiperbárica que entrega distintos beneficios a la población.

El Consorcio Camisea entregó una retroexcavadora y un minicargador valorizados en más de S/ 570 mil a la Municipalidad de Paracas, para contribuir en la mejora de la limpieza pública del distrito, donde se generan unas 17 toneladas de residuos sólidos al día.

Ambas maquinarias servirán para dar cobertura del servicio de recolección de residuos sólidos y limpieza pública en Paracas, mejorando la salud pública del distrito.

El Consorcio Camisea, operado por Pluspetrol, indicó que este proyecto tendrá un efecto positivo en el turismo y en el desarrollo económico de Paracas, que tiene una población de más de 7 mil vecinos.

Este aporte, que forma parte del proyecto “Mejoramiento de la Gestión Ambiental y Gestión Integral de Residuos Sólidos en el distrito de Paracas”, es posible gracias a los recursos dispuestos por el Consorcio Camisea a través del Convenio Socio Ambiental y el Compromiso Marco, un fondo de S/ 100 millones de soles entregados voluntariamente por la empresa para desarrollar iniciativas sociales en la provincia de Pisco.  

La alcaldesa del distrito, Rosario Ramírez, agradeció el compromiso de la empresa privada con el distrito y confirmó que la maquinaria entregada ya está operando para el bienestar de los vecinos y los visitantes nacionales y extranjeros que llegan a Paracas todos los meses del año, como uno de los principales destinos turísticos del país.

Gracias al Compromiso Marco, Camisea financió desde el 2014 distintos proyectos para beneficio de Pisco, como la entrega de laptops para docentes de la provincia, la construcción de un polideportivo en el distrito San Clemente y la edificación de un Centro de Salud Mental, entre otras obras.

Rosaura Mendizábal y Margot Fuentes tienen un sueño en común: producir el mejor cacao del Bajo Urubamba, en Cusco, procesarlo y poderlo venderlo. Por ello decidieron integrar una asociación de agricultores de cacao que se conformó gracias al apoyo del Consorcio Camisea, como parte del proyecto de “Fortalecimiento de las capacidades productivas en las familias de la comunidad Kirigueti”. 

En la actualidad son 27 miembros de esta Asociación de Productores Agrarios de la Comunidad de Kirigueti – APACNKI. Ellos empezaron a trabajar con el cacao desde el 2017, adquiriendo los plantones para ponerlos en viveros, hasta trasplantarlos en 18 hectáreas de parcelas acondicionadas, además de recibir charlas y asesoramiento técnico financiado por el Consorcio Camisea. 

Para Camisea es muy significativa la presencia de la mujer en este proyecto, porque se busca que todos tengan las mismas oportunidades. El objetivo ahora es certificar a APACNKI como productor de cacao orgánico e incorporarlos al Comercio Justo.

El proyecto incluyó también la instalación de una parcela demostrativa para capacitar sobre el manejo del cultivo; así como el soporte en la Inscripción de la asociación en registros públicos y la gestión para la formalización de APACNKI.

Percy Ochoa, presidente de la asociación, dijo que este proyecto empodera tanto a los hombres y mujeres de las comunidades nativas para trabajar un recurso como el cacao, porque la tierra y el ambiente del Bajo Urubamba es propicio para su sembrío. Se trata pues, de una iniciativa que puede replicarse en muchas comunidades nativas.

Kirigueti es una de las 23 comunidades nativas del Bajo Urubamba, y es una zona cercana a las operaciones de Camisea. La siembra del cacao inició en el 2019, más de 2 años y medio después los productores pueden ver los resultados: grandes y ricos frutos, cuyas semillas deben secarse y luego ser molidas para preparar el chocolate. Cada socio puede obtener hasta 200 kilogramos, pero la meta es lograr lo máximo posible. 

Para validar sus aprendizajes y obtener más experiencia, el Consorcio Camisea auspicio a un grupo de productores de APACNKI para participar en una pasantía durante la XIII Edición del Salón del Cacao y Chocolate 2022, realizada en Lima, quedando sorprendidos y entusiasmados por los casos de producción de chocolate de agricultores de comunidades de diferentes lugares del Perú. 

Gracias a este proyecto de fortalecimiento de capacidades, los productores de cacao de Kirigueti podrán acceder a una certificación y un mejor proceso que les permitirá optimizar su producción y venderla a mejores precios para potenciar sus ingresos económicos. El cacao del Bajo Urubamba les cambiará la vida.

  • Con tejidos, cerámicas y esculturas inspiradas en tradiciones milenarias, maestros artesanos de las trece provincias de Cusco presentaron su trabajo en una feria promovida por el Consorcio Camisea.

Artesanos de pueblos originarios de todas las provincias de Cusco se reunieron por primera vez en el centro de la ciudad imperial para exponer sus tejidos, esculturas, pinturas, cerámicas y distintos productos en el “Encuentro de Arte de Pueblos Indígenas u Originarios del Cusco”, evento realizado con el apoyo del Consorcio Camisea.

Artículos como esculturas, tapices, bijoutería y tejidos elaborados con técnicas ancestrales, como el telar de cintura, se mostraron en una feria que resulta trascendental para la preservación de la cultura peruana, afirmó Rubén Baldeón, presidente de la ONG Pueblos Artesanos.

Las ferias son importantes espacios comerciales para que los artesanos pongan a la venta sus productos, promoviendo que el arte de los pueblos originarios perdure en el tiempo. Los trabajos expuestos son más que artículos de vestir o para la decoración del hogar, porque muestran la historia de las comunidades, según Mirian Ccalle, embajadora del arte de los pueblos indígenas y originarios.

“Cada artículo cuenta la historia de los ancestros cusqueños, no solo de la parte andina, sino también de la selva amazónica. Si bien cada comunidad presenta particularidades que las hace únicas, también hay elementos que todos compartimos. Por ejemplo, no hay trabajo artesanal que no tenga iconografías o que muestre cuatro lados o cuatro esquinas, como representación de nuestro Tahuantinsuyo”, dijo la representante de la comunidad campesina de Ccuyo, en el distrito de Maranganí, provincia de Canchis.

Miriam Calle también revela que la organización de la feria fue todo un desafío, porque muchos artesanos tienen temor de llegar a Cusco, emprendiendo viajes por vía fluvial de 10 horas, para enfrentarse al riesgo de no vender sus productos y perder su inversión. “Por eso es muy importante el aporte del Consorcio Camisea que, gracias a su compromiso con la preservación de la cultura, facilitó la participación de los pueblos originarios”, agregó Rubén Baldeón.

La feria reunió en una plaza de Cusco la cultura y costumbres de cada una de las trece provincias de la región, mostrando la particular cosmovisión de los pueblos originarios, que puede ser muy distinta en cada comunidad. Por ejemplo, Erlita Sebastián, artesana yine de la comunidad nativa de Miaría, en el distrito de Megantoni, en el Bajo Urubamba, explicó que la araña es un símbolo para las mujeres tejedoras de la Amazonía cusqueña.

“Los ancestros aprendieron a tejer viendo a la araña”, comenta Erlita, quien incluso menciona que existen fábulas como “Shwamkalo, la araña tejedora”, una leyenda de la etnia yine que explica cómo la mujer aprendió el arte del tejido gracias a las enseñanzas de un arácnido. Esta historia fue peremnizada en el “Libro de nuestra selva”, una colección de cuentos yine y matsiguenka que fue editada por Pluspetrol, operador de Camisea, y que se puede leer en lenguaslegendarias.pe

Como Erlita, casi cuarenta artesanos de pueblos originarios llegaron al centro del Cusco para exponer su trabajo y contar las historias de sus comunidades. Estas representan un legado que se transmite de generación en generación a través de un arte milenario que aún perdura gracias al esfuerzo de iniciativas como el “Encuentro de Arte de Pueblos Indígenas u Originarios del Cusco” impulsado por el Consorcio Camisea.

Maestros artesanos de pueblos originarios de Cusco llegaron al centro de la ciudad imperial para exponer tejidos, esculturas y cerámicas que, además de guardar técnicas ancestrales, contienen un mensaje valioso para la preservación de sus culturas.

Gracias al apoyo del Consorcio Camisea, artesanos de las trece provincias de Cusco llegaron a la Plazoleta Espinar para mostrar su arte y contar las historias que por cientos de años han escuchado de sus ancestros. 

La historia del Perú andino en un tapiz: Timoteo Caritas es un reconocido maestro artesano del distrito de Pitumarca, provincia de Canchis, que, con casi 60 años en el oficio del tejido de tapices, ha recibido una serie de reconocimientos. El Ministerio de Cultura lo considera personaje emérito por mostrar en sus tapices un legado que no puede perderse.

“La historia del tapiz proviene de los Wari. Y este tipo de tejido lo mantuvieron los incas solo para la nobleza”, afirma Caritas, quien aprendió de su madre la forma de hilar, así como toda la historia que se expresa en los finos paños que elabora. “En el tejido está la sobrevivencia del hombre andino. Está plasmada en diseños como el cóndor, la ñusta, la pachamama. Como nuestros ancestros no sabían escribir, presentaban todo en telares, y nosotros lo replicamos para que no se pierda nuestra tradición cultural”, sostuvo.

El trabajo de Timoteo Caritas también presenta motivos de transición a la época colonial. “Cuando llegaron los españoles, se apoderaron del acllahuasi, que era el lugar donde estaban las vírgenes escogidas dedicadas a la atención del Inca. Mandaron a tejer obrajes con imágenes de Europa que se conocen como motivos de transición. Los tapices de esta época muestran los cuatro suyos y el mandato del Inca. También exponen iconografía de influencia española como la sirena, macetas, entre otros. Estos tejidos los mandaban a Europa, muy poco se quedó en Perú”, explica el artesano.

Mujer hilandera: El Cusco también tiene una importante zona de selva que presenta costumbres distintas a las del ande. En la comunidad nativa de Shivankoreni, en el corazón de la Amazonía cusqueña, se erige un grupo de hábiles artesanas como Nelly Mantaro, de la etnia Matsigenka, que domina el milenario arte del telar de cintura.

“Una maestra artesana no solo realiza el tejido, sino también domina la fabricación de los tintes y el algodón que se fabrica”, afirmó Mantaro. Indicó que gracias a capacitaciones recibidas por el Consorcio Camisea hoy elaboran más productos, como carteras, muñecas y bijoutería hecha a base de mostacilla, que tienen mayor demanda y les permite obtener mayores ingresos.

Aprendió el arte del telar de cintura de su madre, apenas a los 12 años. Y como maestra artesana sabe que tiene que compartir todo lo que sabe para preservar su cultura. Sus trabajos presentan figuras propias de la Amazonía: “Las flores representan la belleza de la mujer, el tigre la valentía del hombre”; mientras que el “choronto, es la araña que sabe tejer” y tiene una presencia fundamental en los tejidos.

La mujer maravilla del ande: Doris Barrientos, del distrito de Maranganí, provincia de Canchis, es una artesana que trabaja el telar a pedal realizando bordados que le han valido fama internacional, pues diseñó unos brazaletes con motivos andinos que fueron seleccionados para ser utilizados por la actriz Gal Gadot, con motivo de la película la Mujer Maravilla, en un concurso mundial.

Hoy se encuentra innovando para acomodarse al mercado actual. Más allá de trabajar trajes típicos y telares con motivos andinos, también produce faldas, casacas, jeans y hasta mascarillas que cumplen con las especificaciones técnicas del MINSA. 

“Las señoritas ya no quieren vestir los trajes típicos, así que llevamos los detalles andinos a otros artículos. Por ejemplo, hacemos falditas con iconografías locales, siempre respetando nuestra cultura viva. Los bordados muestran los cerros, el sol y figuras como picaflores y flores”, comentó.

El escultor que hace hablar a las piedras: Para Dionicio Atau Meza, del distrito de Maras, provincia de Urubamba, es fundamental mantener el legado andino a través de su escultura. Trabaja en piedras como serpentina, marmol, onix y turquesa, pero lo más importante de su trabajo es lo que sus tallados comunican sobre la cultura que representa.

Atau dice que sus esculturas “hablan” de la Trilogía Inca, que representa los tres mundos del imperio: el cóndor (el lado espiritual), el puma (la fuerza) y la serpiente (la sabiduría). Su propósito es transmitir a través de su trabajo el legado incaico que aprendió de sus maestros.

“Soy feliz de expresar en mi arte los valores de una gran cultura, me siento orgulloso de ser parte de grandes maestros artesanos que con sus manos expresan la sabiduría y el amor por la naturaleza, y me siento feliz de ser hijo de Maras, tierra de los mejores talladores en piedra”, concluyó Atau.

La masificación del Gas Natural de Camisea no solo promueve el uso de una energía más económica, también facilita un ecosistema más limpio porque genera una menor cantidad de emisiones al medio ambiente, convirtiéndose en un aliado para el cuidado de la calidad del aire.

El segundo viernes de agosto, se celebra el Día Interamericano de la Calidad de Aire. Esta importante fecha se celebra desde el 2002 y busca concientizar en la reducción de los riesgos para un aire contaminado, es decir, accionar para tener un aire de calidad en el mundo. 

El Gas Natural es el más limpio de los combustibles fósiles. Solo en comparación al diésel, tiene un 90% de menor nocividad al aire. Se trata de una energía amigable con el medio ambiente, que entrega importantes beneficios al ecosistema y a la lucha contra el cambio climático. 

A diferencia de otros combustibles, el Gas Natural no produce material particulado, el cual ocasiona enfermedades respiratorias y otros males en la población, contribuyendo así a la mejora de la calidad del aire. 

Macroconsult evidenció que, entre el 2004 y 2021, las operaciones de Camisea contribuyeron a mitigar las emisiones de carbono entre 76 y 100 millones de toneladas métricas (MMT) de CO2. El uso de esta energía facilitó una importante disminución en la emisión de un volumen de dióxido de carbono equivalente a la conservación de entre 198 y 259 mil hectáreas de bosques húmedos amazónicos. 

El proyecto Camisea es uno de los principales actores en el logro de los objetivos trazados por el Estado peruano en el marco del Acuerdo de París, al permitir la diversificación de la matriz energética hacia combustibles más limpios en diversos sectores como la generación eléctrica, el transporte y la industria.

Iniciativas pro masificación del Gas Natural de Camisea

Al ser un combustible que promueve un entorno con un aire más limpio, la masificación del Gas Natural de Camisea se muestra como una alternativa para la preservación del ecosistema. Además, que brinda a los peruanos de una energía más económica y abundante en el país.

En este sentido, el Consorcio Camisea vienen impulsando distintas iniciativas para la masificación del gas; por ejemplo, el proyecto “Gas Natural Vehicular para la región Cusco” que ha permitido la disposición de este combustible en la ciudad imperial, donde ya se han inaugurado 2 estaciones de GNV y se ha financiado la conversión de más de mil vehículos a GNV.

Además, la empresa dispuso de la creación de un fondo de USD 33.5 millones para otorgar el Bono Camisea GNV. Se trata de un beneficio económico de hasta USD 15 mil para transportistas de carga y de pasajeros de Lima y Callao, con el objetivo de motivarlos para que renueven su flota, con unidades que funcionan con Gas Natural Vehicular.

De esta manera, el Consorcio Camisea busca incrementar el número de buses y camiones que usan GNV, un proyecto que contribuirá a mitigar las emisiones de CO2 al medio ambiente, y a la salud de millones de personas. 

De acuerdo con información del Ministerio de Cultura, existe un registro de 55 pueblos indígenas en territorio peruano, de los cuales 51 viven en la Amazonía y 4 en los andes. Además, existen 48 lenguas originarias en total que se hablan en estas comunidades.

En ese marco, a propósito de este mes donde se reconoce internacionalmente a los Pueblos Indígenas (todos los día 9), el Consorcio Camisea impulsa el conocimiento de las comunidades originarias en el Perú, el respeto de sus derechos y su diversidad. 

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Dentro de este grupo de pueblos indígenas están los yines y matsigenkas que habitan en el Bajo Urubamba de Cusco, donde se encuentra el yacimiento gasífero más importante del Perú. Es por ello, que el Consorcio Camisea constantemente realiza una serie de iniciativas para promover la preservación de la cultura milenaria de estas comunidades nativas.

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De esta manera, Camisea ha desarrollado el proyecto “Becas de Formación Superior para alumnos del Bajo Urubamba”, a través del cual, jóvenes de etnias nativas estudian carreras profesionales bajo la modalidad intercultural bilingüe, preservando su idioma, costumbres y tradiciones. Esto facilita que regresen a sus comunidades para impulsar el desarrollo, en pleno respeto a su cultura.

Además, etnias yine y matsigenka de las comunidades de Kirigueti, Nuevo Mundo, Miaría, Camisea, entre otras, son protagonistas en “El Libro de Nuestra Selva”, una colección de historias que fueron recopiladas por Pluspetrol directamente de los propios pobladores con el fin de preservar sus tradiciones. 

Las historias consideradas en esta colección se transmitieron de generación en generación por el boca a boca, y solo fueron escuchadas en su lengua nativa. Se trata de cuentos que dejan ver la forma en que los pueblos indígenas entienden el mundo que los rodea.

“El Libro de Nuestra Selva”, editado por Pluspetrol, operador de Camisea, y que ha contado con la contribución de intérpretes yine y matsigenka, se encuentra disponible para descarga gratuita en el website lenguaslegendarias.pe, donde el lector podrá disfrutar historias como «Shwamkalno, la araña tejedora» o «Tsla y los muchkajines», que permiten conocer más sobre la cultura de los pueblos indígenas de la Amazonía de Cusco.